JORNADAS DE LA FE
PUBLICA - PALMA DE MALLORCA
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JORNADAS DE LA FE PBLICA - PALMA DE MALLORCA 2005
Intervencin de Gabriele GUARDA - Presidente de E.U.R.
Estimados colegas espaoles,
Desde hace algunos aos el Bureau del E.U.R. participa en su Congreso y tanto los colegas
Assenza e Galullo como yo, les agradecemos su hospitalidad y les damos las gracias por el
sentimiento de amistad que nos une.
En primer lugar, debo decir que este ao no es fcil hablarles de Europa.
Es intil esconder que los resultados del referndum sobre la Constitucin Europea en
Francia y en Holanda, representan una clara seal de malestar por parte de los ciudadanos
de la Unin.
En efecto creo que el mencionado resultado no ha sido solamente una critica a los
contenidos de la Constitucin europea en s, sino ms bien una explicita peticin,
dirigida a las Instituciones, de pasar de una idea burocrtica de la Unin a una Europa
de los ciudadanos.
Para crear una Europa de los ciudadanos, no es importante determinar con minuciosos
reglamentos el tamao del pescado o la gradacin del vino, ni es suficiente la
introduccin del euro que, al contrario, a veces viene considerado como una causa de la
actual inestabilidad econmica.
Considero que para crear una Europa de los ciudadanos es necesario dar mayor impulso
precisamente a la cooperacin judicial, bien en materia civil o bien penal, entre los
Estados de la Unin; en algunos Paises en efecto, la imagen de la Justicia aparece hoy en
da confusa y la opinin pblica la considera al momento un peso, y no un pilar
esencial de la convivencia social. .
Para cooperar es necesario sobretodo conocerse, se deben superar las difidencias que cada
uno de nosotros tiene hacia el sistema judicial del Pais vecino, se deben encontrar en
poco tiempo los principios fundamentales comunes sobre los cuales definir una verdadera
Justicia Europea.
En Italia una investigacin sobre la organizacin del sistema judicial, conducida por el
prof. Stefano Zan de la Universidad de Bolonia, ha evidenciado que "el proceso"
es un acontecimiento que no est "presidido" por nadie, en efecto, aunque el
juez, el secretario judicial y el oficial desarrollan cada uno su propia tarea de forma
perfecta, a menudo no se sabe si todas estos profesionales estn trabajando con una
finalidad comn: responder a la solicitud de justicia de los ciudadanos. .
Me doy cuenta de que no es fcil modificar la propia forma de trabajar y que las reformas
organizativas en el mundo de la Justicia se realizan con gran esfurzo, como est
sucediendo tambin aqu en Espaa con la ley que ha entrado en vigor hace un ao y
medio. Pero considero que la solucin del problema podra hallarse, por ejemplo, con la
institucin de un "Despacho para el proceso", un grupo de trabajo en el cual
todos: juez, secretario judicial y oficial, pongan la propia profesionalidad al servicio
de un objetivo comn.
En este contexto me parece esencial la figura del "secretario judicial europeo",
tal y como se defini aqu en Espaa, en el Congreso del E.U.R. del 1995. Han pasado
diez aos, y an as aquel modelo, bajo mi punto de vista, es todava actual. .
Por tanto, tal vez fuese oportuno que nos preguntsemos cual debera ser en los
prximos aos y en este nuevo contexto social tan amplio, la profesionalidad del juez,
del rechtspfleger, del secretario judicial y del oficial. Puede que fuese mejor si cada
uno de los Estados considerase la necesidad, del ciudadano europeo, de poderse encontrar
con un sistema judicial, sino uniforme, al menos organizado bajo la base de principios
comunes.
Deca antes, que para poder cooperar es necesario conocerse. Y en este sentido querra
sealarles la importante actividad desarrollada por la Comisin para la eficacia de la
justicia, que desde hace algunos aos opera en el Consejo de Europa. En efecto, la CEPEJ,
en la cual el E.U.R. tiene el estatuto de observador, el 2 y 3 de mayo pasados present
en la Haya el primer "Informe sobre los sistemas judiciales europeos", cuyo
texto se puede consultar en la direccin www.coe.int/CEPEJ .
Quiero subrayar la importancia de tal Informe desde un punto de vista
"ideolgico". Sabemos en efecto que el tema de la Justicia es desde siempre
especialmente delicado, bien en el mbito de la Unin Europea, y por tanto en la
Comisin de Bruselas, o bien en el ms amplio contexto del Consejo de Europa. El merito
de la CEPEJ es por tanto el de haber ecio frente, por primera vez en la historia, no solo
las normas individuales aplicadas en cada uno de los Estados afiliados al Consejo de
Europa, sino los sistemas judiciales en su conjunto.
Tal y como ha sintetizado perfectamente el Presidente de la CEPEJ, Eberhard Desch, en el
prlogo del Informe, "
Gracias a la tabla de evaluacin de los sistemas
judiciales que ha puesto en marcha, la CEPEJ cuenta con una verdadera y propia clave de
lectura sobre el funcionamiento de la Justicia en Europa. La recogida y el anlisis de
los datos esenciales permitirn a la CEPEJ, a los rganos polticos que deben tomar las
decisiones y a todos los operadores juridicos de los Estados europeos comprender las
grandes tendencias de la organizacin judicial y sus principales evoluciones, identificar
las dificultades, proponer y poner en marcha las reformas necesarias para mejorar la
eficacia de la justicia al servicio de 800 millones de europeos".
El Informe, siendo de naturaleza experimental, presenta naturalmente algunos lmites e
imperfecciones, bien porque se refiere solamente a algunos de los datos recogidos, o bien
por la dificultad de confrontar sistemas judiciales muy diversos entre ellos. Si bien ha
sido bastante simple elaborar los datos relativos a los costes de la Justicia en los
diferentes Estados, tal anlisis resulta intil si no se relaciona con los conceptos de
calidad y de efectividad del sistema, cuyos datos son de difcil medicin y todava
ms compleja comparacin. .
Este es de todas formas, bajo mi punto de vista, el camino que juntos debemos emprender
para que nuestra funcin adquiera cada vez ms la importancia que merece, y el ciudadano
europeo adquiera confianza en el trabajo de los tribunales.
Muchas gracias.
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